¡Voy a Ser Mamá!

Criar Mujeres libres por @FeminismoInc

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Hoy tenemos otro aporte de Susana Reina, Psicóloga y fundadora de Feminismo Inc ONG que trabaja or el empoderamiento femenino. en esta oprtunidad no cuenta como a través de la crianza opdemos dar un paso más alla en la igualdad de género.

niñas libres

En ocasiones, el mensaje sobre la necesidad de reconocer y modificar conductas sociales que limitan las capacidades de desarrollo individual de las mujeres, ya sea en el ámbito de sus familias o de las organizaciones, resulta ampliamente limitado por el profundo arraigo de las prácticas sociales que reproducen injustas discriminaciones de género. Tomar conciencia es, ciertamente, un paso inicial vital para mejorar el posicionamiento de la mujer.

Pero no es suficiente. Las prácticas a las que nos referimos están profundamente arraigadas en nuestro quehacer familiar, de pareja, vecinal y social general.

Las prácticas sociales se estructuran y fortalecen desde la más temprana crianza. Las madres reproducen patrones machistas en sus hijas e hijos, facilitando la asimilación temprana de falsas diferencias y roles que luego contribuyen a cuestionar menos el alcance de prácticas artificialmente diferenciadas.

Desde la Escuela los futuros padres deberían ser sensibilizados sobre la manera en la que transmitimos patrones de conducta machista. La Escuela debería ayudar a que los niños cuestionen el modelo de administración de tareas en su propio hogar y estimular a la discusión desprejuiciada de estos asuntos con sus padres, avanzando incluso hacia las razones que justifican cierta distribución del poder en términos de género en el hogar.

Luego, a las chicas jóvenes que se van a convertirse en madres y a los chicos que van a convertirse en padres, deberíamos ofrecerles un entrenamiento previo que complemente y mejore los aspectos vinculados con la salud física del bebé. Se requiere activar escuelas para padres que superen el modelo actual –a veces dominado por religiones que mantienen arraigados patrones de discriminación machista y reproducen estereotipos funcionales en la familia- para dar cabida a un entrenamiento más o menos sistemático en el que se identifiquen los elementos de discriminación injustificada en el lenguaje, las interacciones sexuales, los juegos, los juguetes, los abuelos, los suegros…

Estamos rodeados de sistemas que acumulan prácticas de género inequitativas y se requiere advertir a las futuras madres y padres que podrían estar por traer al mundo una hembra programada para alcanzar menos desarrollo que su vecino varón de la misma edad y estado socio económico.

En estos cursos podrían conversarse y controlarse las siguientes áreas de entrada al patrón de discriminación, que sugerimos utilizar como orientación inicial si estás leyendo este artículo y tienes hijos pequeños o piensas tenerlos:

  • Mi hija será linda, artística, expresiva, coqueta. En función de ello deberá esconder desde temprano sus partes íntimas, para evitar el anticipo de una agresión sexual masculina. El varón será fuerte, recio, ágil, despierto. Sus partes íntimas ni su sexualidad requieren ser protegidas de agresión.
  • Rosados, muñecas, diseños florales, ribetes, lazos para el cabello, son el medio ambiente para ella. Azules, legos, figuras geométricas, sonajeros, autos, máquinas son para él.
  • Las chicas crecen y ayudan a su madre en las tareas del hogar. Sus juegos son tranquilos. Si juegan en grupo, lo hacen en espacios controlados, preferiblemente dentro de las casas. Los chicos crecen y practican deporte, juegan en la calle, se pelean.
  • Los chicos no deben llorar, llorar no es de hombres. Los chicos dejan pasar antes a las chicas, les abren las puertas, les ayudan en las tareas pesadas, les ceden puestos, si no, no son caballeros.
  • Las niñas danzan, se contonean, comienzan rápidamente su preparación para el juego sexual, su forma de vestir sugiere lo que habrá de ser utilizado como herramienta sexual aún antes de que surja. Senos, glúteos, labios, piernas, cintura, ombligo, cuello, pies, manos, muñecas, orejas, cabello…todas son áreas de potenciación sexual a través de lazos, adornos, pañuelos, faldas y otras múltiples figuras de adorno y anticipan un desenvolvimiento que no se corresponde aún con su edad. Para los chicos pantalón, franela, pelo corto o pelo largo y ya. Un chico despeinado se ve simpático, una chica despeinada no tiene madre.
  • Los chicos deben evitar pegar a las chicas, es cobarde, es de chicas pelear a golpes con chicas, porque son físicamente inferiores.
  • Las mujeres no son sacerdotes, presidentes, directivos, mecánicos, fontaneros, carpinteros, bomberos, pilotos, jugadores de rugby, choferes de camión, obreros de construcción, empresarios. Los hombres no son recepcionistas, masajistas, servicio doméstico, esteticistas. Los hombres están desempleados, las mujeres tienen oficios del hogar.
  • Si la mujer se enamora y se casa, debe pensar en los hijos, para criarlos y atenderlos. Si el hombre se enamora y se casa, debe proveer al hogar y apoyar a la esposa en el hogar (apoyarla porque es trabajo de ella).

Estos y otros muchos lugares comunes de la educación de nuestros hijos los predisponen y anticipan todo un juego social en el que la mujer no disputa espacios de poder típicos del mundo masculino y el hombre no participa de tareas y funciones típicas de mujeres.

Construyamos un mundo mejor preparando a nuestras hijas a gobernar, a decidir, a identificar sus oportunidades y decidir con ambición el espacio competitivo en el que podrían participar.

Enseñemos a nuestros varones a desarrollar su sensibilidad, espíritu cooperativo y complementariedad de funciones sociales sin considerar el género como un condicionante de poder.

Reconozcamos nuestras propias pautas de comportamiento machista, pongámosle coto y cambiemos gradualmente nuestro enfoque sobre los asuntos que requieren atención en términos de participación equitativa de género.

Susana Reina @FeminismoInc

Imagen: www.condor.es

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