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Alimentos a Evitar Durante el Embarazo (I Parte) por @nutrikids

 

Foto: Ed Yourdon

Foto: Ed Yourdon

Durante el embarazo la importancia de una alimentación saludable se hace aún más evidente ya que permitirá mantener el estado de salud de la madre y garantizar el adecuado crecimiento y desarrollo del feto.

En esta etapa, el sistema inmunitario de la mujer embarazada y del futuro bebé se ve afectado, lo que aumenta su vulnerabilidad ante bacterias, virus y parásitos que causan enfermedades transmitidas por alimentos (ETAs) y resulta fundamental el cumplimiento de las normas de higiene y manipulación de alimentos para su prevención.

A pesar de que la mujer embarazada puede disfrutar de gran variedad de alimentos y preparaciones, existen ciertas excepciones que pueden poner en riesgo su salud.

A continuación se presenta una lista de los alimentos potencialmente peligrosos:

Pescados

pescadoEl pescado es un alimento saludable que aporta proteínas, minerales, vitaminas como la B12 y minerales como el yodo. Su contenido de grasas saturadas es bajo y aporta ácidos grasos omega 3 que son de vital importancia para el desarrollo del cerebro y del sistema nervioso del feto. Sin embargo, algunos pescados y mariscos contienen niveles potencialmente elevados de mercurio, metal que puede perjudicar el desarrollo del bebé.

A mayor edad y tamaño del pescado, mayor será su contenido de mercurio. Por esto que se recomienda evitar pescados grandes como: pez espada, tiburón, caballa gigante, aguja, pargo alazán, blanquillo, atún (variedad Ahí), atún (variedad aleta amarilla), atún (albacora), mero, pez azul y lubina (chilena).

Se considera seguro el consumo de 2 a 3 raciones (340 g) semanales de pescados con bajo contenido de mercurio, tales como: anchoas, bagre, almeja, cangrejo, cangrejo de rio, rodaballo, merluza, arenque, ostra, percha de mar, salmón, sardina, vieira, sábalo, camarón, calamar, tilapia, pescado blanco. En el caso del atún blanco enlatado se recomienda no exceder los 170 g/semana.

Pero el contenido de mercurio no es lo único que debemos vigilar. El pescado crudo puede contener bacterias y parásitos como la listeria o el anisakis que puede causar reacciones de hipersensibilidad alimentaria.

Por este motivo, se sugiere evitar pescados y mariscos crudos, especialmente ostras, mejillones y almejas. Estos alimentos han de consumirse bien cocidos. En el caso de los ahumados (como el salmón) podrán consumirse siempre que sean cocidos o formen parte de una preparación que se someta al calor.

Una de las maneras de minimizar el riesgo de infecciones alimentarias es cocinar adecuadamente los pescados y mariscos y que alcancen una temperatura interna mayor a 63˚C. El pescado estará listo cuando la carne se torne opaca y se separe con facilidad, los mariscos suelen tornarse blancos y las almejas se abren tras la cocción y de no ser así será preferible descartarlas ante el posible indicio de que no estén frescas.

Con respecto al sushi, si se va a preparar con pescado crudo, este ha de haber sido congelado adecuadamente y deben evitarse las preparaciones hechas con pescados que aporten cantidades elevadas de mercurio como los rollos de atún o de espada. La manera más segura de disfrutar del sushi es elegir platos completamente cocidos o variedades vegetarianas como rollos de anguila o camarones cocidos, vegetales como pepino y otros alimentos como aguacate. También puede elaborarse sushi en casa con pescados que hayan sido congelados por varios días antes de utilizarse (preferiblemente más de 4 días).

Carnes (res, cerdo, animales de caza, aves)

Las carnes pueden ser ingeridas siempre que se cumplan las normas de higiene y manipulación de alimentos, ya que pueden contener bacterias y parásitos perjudiciales tanto para la madre como para el bebé.

El consumo de carne cruda o poco hecha puede causar toxoplasmosis o listeriosis, ambas enfermedades muy peligrosas para el feto. Por este motivo, se sugiere evitar preparaciones con carne cruda como los carpaccios, los patés y embutidos al menos de que se cocinen bien previamente. En caso de querer consumir embutidos curados, estos pueden congelarse por 4 días previo a su utilización o someterse a altas temperaturas (por ejemplo el salami en una pizza). Puede consumirse jamón de pavo o pollo ya que se suelen preparar con carnes cocidas.

Para evitar infecciones se debe cocinar la carne muy bien sin dejar áreas rojas ni sangre visible, lavarse bien las manos y cepillarse las uñas después de manipular la carne.

En este grupo también ha de mencionarse al hígado debido a su elevado contenido de vitamina A, que en dosis altas pueden perjudicar al feto, por lo que debe evitarse durante el embarazo.

Leches animales, yogures y quesos

Foto: Pedro Moura Pinheiro

Foto: Pedro Moura Pinheiro

Al igual que en el caso anterior, estos alimentos serán seguros siempre que en su elaboración o preparación se cumplan las normas de higiene y manipulación.

La leche debe ser pasteurizada o de larga duración (UHT). Si no se encontrase leche pasteurizada, se debe hervir la leche antes de su consumo.

Los yogures y quesos deben ser realizados con leche pasteurizada. Y en este grupo se sugiere evitar quesos blancos suaves que no han sido pasteurizados como el queso feta, camembert, brie, azul, palmita, guayanés, queso de mano, cabrales, entre otros quesos blandos por el riesgo de contraer listeria.

Elija preferiblemente quesos curados, de consistencia dura y pasteurizados como el parmesano o el manchego y remueva la corteza.

Huevos

Los huevos cocidos son considerados seguros a diferencia de los huevos crudos que pueden incrementar el riesgo de sufrir salmonelosis y poner en riesgo la salud de la madre y del bebe. Por esto es recomendable evitar preparaciones que contengan huevos crudos o poco hechos como las tortillas medio hechas, las salsas como mayonesa casera o la holandesa, los postres hechos con huevo crudo como el mousse, el tiramisú o los helados caseros; el ponche crema o la mezcla para hacer tortas o galletas sin cocinar. Algunas de estas preparaciones pueden ser seguras si se elaboran con huevos pasteurizados.

En la parte II de este artículo se expondrán las recomendaciones en cuanto al consumo de cafeína, tés herbales, suplementos, alcohol, entre otras sustancias.

Lcda. Melisa Gómez Allué @nutrikids

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