¡Voy a Ser Mamá!

Crisis del octavo mes por @mipsicomama

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Muchos cambios se han de producir entre el bebé que llega a nuestros brazos el día del nacimiento y el que acompañáremos a soplar la velita de su primer añito. En este post conversaremos sobre un fenómeno psicoafectivo llamado la Crisis del 8vo Mes caracterizado por episodios de Ansiedad Por Separación. Un niño que ha venido consolidando hábitos y rutinas de manera incipiente pudiese vivir una serie de cambios en su esfera emocional en el 8vo mes. Cambios que van a afectar en mayor o menor medida los acontecimientos que vive, así como las relaciones que establece.


Partamos por entender de dónde surge esta ansiedad. Primero enumeraremos las grandes victorias del 8vo mes, entre las que tenemos:

  • El inicio o consolidación del gateo como competencia de movilidad. A través del gateo, el bebé recorrerá distancias y decidirá hacia donde dirigirse desde sus necesidades. Esta nueva competencia le brinda cierto grado de independencia para acercarse o alejarse de los estímulos.

  • Por otro lado inicia la noción de permanencia del objeto, comienza a entender que aunque no ve algo no significa que esto deje de existir.bebe gateando

  • Además de esto comienza a entender que él puede causar cosas y reacciones. Por lo empieza a emitir conductas intencionales.

  • Así mismo, dentro de los componentes emocionales aparece el autorreconocimiento. Con el autorreconocimiento viene a su vez el surgimiento de la concepción de que el bebé es un ente aparte del todo materno. Esta simbiosis con el cuidador principal, originado por la dependencia natural del bebé comienza a mostrar matices, esto producto del inicio por parte del bebé de un estado de conciencia del YO que le hace diferenciarse de los otros. De este modo las relaciones interpersonales que establece el bebé comienzan a mostrar complejidad y surgen las jerarquías de apego y confianza.

Todas estas características que definen el crecimiento del bebé, a su vez justifican la razón por la cual este comienza a dar muestras de ansiedad ante la separación de la figura de apego principal, función generalmente cumplida por la madre.

Por ende, se habla que la crisis del octavo mes está relacionada con ansiedad por separación de la madre, ya que como reacción es natural que el bebé de señales de protesta y llanto al estar lejos de la madre, esta reacción es producto del reflejo de efectancia, el cual se instaura a partir del 4to mes.

Y se basa en llevar a cabo acciones para producir reacciones en otros, ejemplo: si lloro mami me carga. El reflejo de efectancia le permite al bebé tener sensación de control del entorno y aumenta su autoeficacia.

Bajo este criterio es normal que durante el 8vo mes el bebé llore y se queje al separarse de la madre y busque siempre estar apegado a ella. Pues su cercanía le brinda seguridad y bienestar.

El bebé espera de la madre: anticipación, cercanía, comunicación y contacto. Es importante aclarar que el bebé no te está manipulando ni tomándote el pelo: su necesidad materna es REAL, por ende la satisfacción de esta proximidad le ayudará a afrontar esta crisis del octavo mes de la mejor manera.

Entre las conductas que veremos de la crisis del octavo mes resaltan:

  • Despertares nocturnos que antes no sucedían (o no con tanta frecuencia).

  • Por otro lado inicia la noción de permanencia del objeto, comienza a entender que aunque no ve algo no significa que esto deje de existir.

  • Llanto constante durante el día, sin explicación aparente (no es cambio de pañal, hambre o sueño).

  • Llanto si es tomado por extraños o por alguien que este más abajo en la jerarquía de apego del bebé (papá, tíos, abuelos).

  • Durante los despertares nocturnos pueden haber llantos incontrolables pues el bebé está en búsqueda del contacto con la madre.

  • Así mismo puede costar que el bebé se duerma, mostrándose particularmente inquieto.

Cabe señalar que la crisis del octavo mes varía en duración e intensidad con cada bebé, así mismo, el modo como los padres lleven la crisis del octavo mes definirá si se alarga más o se termina antes. De este modo, queda claro que mientras más seguro se sienta el bebé menos durarán los episodios de llanto por ansiedad.

Es por ello que dejarle llorar hará más difícil para todos el tránsito por esta crisis emocional, mientras que atenderle, acompañarle y cubrir su necesidad de seguridad le ayudará a vivir mejor estos episodios.

Cabe señalar que un apego seguro le ayudará al bebé a lograr relaciones emocionales más sanas a lo largo de su vida. De allí que promover el apego seguro sí  fortalecerá su autoconcepto y valía personal.

Recuerda que la crisis del octavo mes aunque es demandante para la madre nos muestra que el bebé está creciendo.

Tips para el manejo de la Crisis del 8vo Mes:

  • Sea paciente, recuerde que es una etapa y aunque es demandante para la madre nos muestra que el bebé está creciendo emocionalmente y madurando psicológicamente.

  • Utilice la anticipación, para ello te propongo la estrategia llamada el Banco Afectivo, inicie depositando en el banco afecto a través de cosquillas, mimos, cargadas y juegos. Una vez el bebé esté calmado y conserve esa calma por más de 5 minutos. Tome un juguete y conecte al niño con el juguete. Dele un beso y separarse (si puede manténgase en el radar del niño) a los 5/10 minutos acérquese y vuelva a depositar. Trate de no esperar a que el bebé llore por usted, para evitar el cuadro de ansiedad. Conforme el bebé se muestre más cómodo puede ir dejándole más tiempo o introduciendo más juguetes.

  • Evite en lo posible los cuadros de llanto del bebé, le producen estrés y complican el cuadro de ansiedad.

  • Permítase cargarlo, acompañarlo y arrullarlo. Haga caso omiso al comentario

    «está malcriado»

    el amor no «mal cría» y esta es una etapa que se supera más rápido cuando la madre está presente.

  • Evite salir a escondidas del bebé, esto además de despertar llantos incontrolables aumentará la sensación de desconfianza cuando usted no está.

  • Siempre comunique que mami ya regresa, que mami le ama.

    Finalmente no seamos eco de esa frase: «es que es pura mamá» o «no quiere a su papá»… El bebé claro que quiere a sus cercanos (cuando hablo de papá puedes aplicar esto a abuelos y demás que cumplan ese rol) sin embargo por el momento se siente mejor al lado de mamá.

    Durante esta etapa mamá puede solicitarle a papá apoyo en algunas labores como cambio de pañal o cargarlo por unos minutos. Para ello la clave: no deje al bebé llorando con la otra persona, entregue al niño con confianza y positivismo. Y finalmente salga un poco del radar del bebé, quien preferiría estar con mamá y no entenderá porque no puede.

    Foto. buenasalud.net

    Rosmary Sánchez @mipsicomama

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