¡Voy a Ser Mamá!

LLegaron los esperados dos por @mipsicomama

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Y así en menos de lo que imaginas ya el calendario le ha dado par de vueltas a la vida de tu bebé, convirtiéndole en un pequeñín o pequeñina de 2 hermosos años. Mucho se ha escrito sobre este acontecimiento, pues conforme se van acercando los 24 meses  de edad los cambios en el temperamento, motricidad, e independencia comienzan a hacer su aparición; de ese modo, nuevas formas de procesar los estímulos, de comunicar sus inquietudes y de autoafirmarse formarán parte del día a día de nuestros hijos ante la llegada de los esperados dos años. En este post conversaremos sobre las características de esta edad y cómo vivirla, acompañando a los niños en el proceso del logro de su autoafirmación. Existen 5 elementos fundamentales que debemos conocer sobre los dos años de edad:

2 años

  Nace mi Concepto del YO:

 Durante esta etapa El Niño comienza a percibirse claramente como un ente totalmente diferente del todo materno y esta es la característica mas importante de esta edad. Ya cerca de los 24 meses el bebe comienza a hacer uso de la autonomía que le permite el desarrollo motriz, así como de la interacción que le ofrecen los alcances en la comunicación, es así como el vínculo con mamá y papá da la seguridad para comenzar a construir de manera segura los pilares de su autoconcepto. Cuando hay baches en el establecimiento de los vínculos es común que los niños experimenten ansiedad y miedo, producto de la carencia en el fortalecimiento de esos vínculos. Emociones como la frustración y la rabia serán el resultado de la delimitación del territorio (entrada del concepto de “mío”) o las dificultades en el logro de los objetivos. Así veremos enfados producto de que no ha logrado meter una moneda en un frasco, tal y como esperaba hacerlo. El llanto como forma de expresión primaria, aparece ahora ligado a las emociones y como modo de comunicación de la frustración y el enfado, en especial cuando no logra hacer las cosas por si mismo, pues finalmente de eso se trata esta etapa de consolidar qué me pertenece y qué puedo alcanzar o lograr hacer con eso que me pertenece.

Mi mundo físico lo es todo:

 Durante los 2 años el alcance de las competencias físicas se convierte en otro tema de gran importancia para El Niño, el control y la practica de sus destrezas motoras formarán la base para el establecimiento de las relaciones afectivas y con los objetos. De este modo, buscará siempre moverse, tocar, experimentar, observar, acercarse, poner a prueba; cualquier intencionalidad de poner freno a esto generalmente producirá frustración y molestia, pues como decíamos en el apartado anterior va en contra de la búsqueda de autoafirmación de sus capacidades y competencias. Producto de este cambio, que prioriza las funciones físicas sobre el resto, situaciones que venían siendo rutinarias comienzan a alterarse, así vemos como comer puede volverse algo complejo pues el bebe prefiere correr que permanecer tranquilo por unos minutos, o brincar en la cama en lugar de quedarse acostado hasta que llegue el sueño, algunas veces esta situación, de negociación de las necesidades primarias, generará más enfados, puesto que las necesidades básicas quedan insatisfechas, volviendo al bebe mas irritable ante el sueño y el hambre.

 Mi percepción se agudiza:

 Hasta cercanos los 2 años podían distraerle con otros estímulos, o hacer que las  molestias y enfados cesarán con mostrarle algo nuevo y atrayente, sin embargo mientras mas llegan los 24 meses es mas probable que sea difícil que le pierda el interés a un estímulo particular. Por ende, es común ver que los niños a esta edad se muestren posesivos y centrados en objetos que para ellos son sumamente importantes. Esto tiene que ver con que su percepción se ha agudizado y ya hay cierta permanencia del objeto, esto es una muestra de que los avances a nivel cognitivo se están gestando. Mas que pensar que El Niño es “egocéntrico” se trata de comprender que aun las habilidades de negociación y permanencia del objeto están en proceso de formación, es decir no son habilidades consolidadas en la vida del niño, de modo que su centro personal, que se está comenzado a erigir es el punto de partida de todas las interacciones que realiza. De a poco y conforme va madurando estas habilidades puede centrarse en otras perspectivas y comprender de manera mas empática el mundo que le rodea.
  

 En pañales con el tema del control:numero2

 Claramente muchas situaciones están siendo totalmente nuevas para nuestro bebe, que hasta la fecha reposaba toda su autonomía y control sobre las figuras de apego significativo. Controlar desde su cuerpo hasta sus emociones y reacciones empieza  a ser real a partir de los dos años de edad, de ese modo, la madurez física, cognitiva y neurológica propia de la edad le permitirá dar avances en este aspecto, que terminarán consolidándose en una gestión  del autocontrol entre los 5 y 6 años. De modo que las conductas impulsivas son normales y comunes en esta etapa cuando los aprendizajes surgen en función de la conexión estímulo, respuesta. Su apremiante necesidad de interacción con todo muchas veces puede poner mayor dificultad en el manejo del autocontrol, sin embargo, como todo, es una etapa que necesita consideración y espera para su maduración.

 Si no me logro negar, al menos puedo cuestionar:

 Producto de todos los elementos antes comentados es normal que en esta etapa la negación a hacer algo que se le solicita puede aparecer de manera repetitiva, esta negación es un modo claro de autoafirmación, te niego a ti para diferenciarme a mi; así mismo el desafío a eso que hemos definido como limite también estará presente y todo ello es el resultado de la necesidad de confrontación con las consecuencias, que surgen en la búsqueda de la construcción de experiencias que edifican su autoconcepto.
Es una suerte de construcción de un manual de sobrevivencia personal, que mas que guiarse de los consejos y sugerencias de otros se centra en las experiencias personales. Los por qué, los cuestionamientos y los noes serán fundamentales para la construcción de un mapa personal de sus respuestas y capacidades ante las normas y límites que será escrito a su ritmo y respondiendo a sus intereses. Es claro que esta oposición, más allá de un capricho del niño es un mecanismo natural para madurar competencias y robustecer sus habilidades de negociación.
Foto: mujer.info / eureka kids

Rosemary Sánchez @mipsicomama

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