¡Voy a Ser Mamá!

Psicología del Amamantamiento por @mipsicomama

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La pirámide de las necesidades de Maslow plantea que para llegar a la autorrealización el individuo debe haber saciado las necesidades que le preceden en la pirámide. Así mismo y de manera muy básica plasma que los seres humanos escalamos la pirámide en función de alcanzar nuestro crecimiento.

Ahora bien, en el caso de los bebés un sólo elemento cubre la mayoría de los aspectos de la pirámide y dicho elemento no es otro que la leche materna. Por sus propiedades es la fuente nutricional primaria por excelencia de todo ser humano, así mismo es proveedora de salud física, calma la necesidad de sed y hambre, pero a su vez, en el acto de amamantar se da de manera casi simultánea la saciedad de otras necesidades, o como las llamaría Maslow de segundo orden. Y que responden a la duda materna de ¿ por qué si ya no tiene hambre aún llora por el seno materno?.

El seno materno brinda calor, satisface en el bebe el deseo de sentirse seguro, protegido, así mismo cubre las necesidades de filiación y apego que pudiese experimentar el bebé. Es decir la lactancia materna provee a madre e hijo de un vínculo afectivo tal que incrementa la sensación de confianza básica que influirá en su forma de relacionarse con los demás en su vida adulta. Este llamado vínculo afectivo se crea los primeros años de vida y es esencial en la construcción de nuestra identidad y nuestro equilibrio emocional

Es a través del pasó al escalafón de la pirámide de necesidades de Maslow del nivel de seguridad al nivel de reconocimiento como el bebe desde pequeño desarrolla esquemas mentales en los que asocia a sus padres con sentimientos de seguridad, afecto y tranquilidad, percibiendo así el mundo como un entorno amable y poco amenazante. De este modo, la imagen que va construyendo el bebe de sí mismo es el reflejo de lo que sus seres más queridos le devuelven en esa relación de dependencia básica y condicionará las relaciones que tendrá con los demás, moldeando su autoestima y creando una forma para afrontar los problemas.

Bajo este esquema,  un vínculo afectivo sano con tu hijo o hija logrado a través del vínculo de la lactancia materna  garantizará relaciones futuras de confianza, procurará en el niño o niña mayor seguridad en sí mismo y servirá de esquema positivo para  cuando surjan los conflictos enfrentarles con mayor equilibrio.

Rosemary Sánchez

@mipsicomama

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